La marca americana ganó ayer en Macao el título de Constructores WTCC, mientras que Yvan Muller se convirtió oficialmente en el Campeón del mundo de los Pilotos. Este doble éxito, el primero de Chevrolet y GM en el campeonato oficial de la FIA, marca el final perfecto para la destacada actuación del Cruze durante la temporada.
El campeonato se ganó con mucho coraje ya que Rob Huff e Yvan Muller obtuvieron un doblete en la Carrera 1, después de una impecable actuación durante toda la prueba. En la Carrera 2, el dúo de Chevrolet tuvo que luchar duro para pasar Farfus, acabando en el 3º y 4º puesto, lo que significa que Chevrolet ha alcanzado el podium en 21 de las 22 carreras este año. Por desgracia, esto no fue suficiente para que Huff quedara en segundo lugar en el campeonato, ya que acabó empatado en puntos con Tarquini, que se proclamó sub-campeón gracias al número de victorias. Alain Menu tuvo un fin de semana más difícil pero mostró de nuevo su enorme espíritu de equipo y su valentía personal, al tener que lidiar con la triste noticia de la muerte de su padre. El suizo acabó la Carrera 1 en 7ª posición, después de un ligero contacto con uno de los muros en la primera vuelta, pero no pudo aprovechar salida desde la 1ª línea en la Carrera 2, ya que un problema mecánico le relegó en la parrilla de salida.
Cuando el "We are the Champions" empezó a sonar en los boxes de Chevrolet tras la carrera, entre elogios, brindis y algunas lágrimas, el equipo RML se preparaba para una larga noche de merecidas celebraciones. Una vez de vuelta en Europa, la marca reanudará el trabajo con un nuevo reto a la vista: conseguir que, en 2011, el nuevo Cruze 1.6 turbo sea tan competitivo como el modelo actual de carreras.